Meditación en la vacuidad
curso · 21 de enero
Por qué meditar en la vacuidad

Todos creemos que las cosas existen tal y como las percibimos, que algunos objetos son bonitos, por lo que nos resultan agradables y deseamos tenerlos, y otros objetos son feos, nos resultan desagradables y los rechazamos. Lo mismo nos ocurre cuando nos relacionamos con las personas, unas nos parecen agradables y otras antipáticas, de esta manera los designamos como amigos o enemigos. Esta forma de ver  nos ocasiona muchos problemas y sufrimiento. Si realmente todo fuese o existiese tal y como nosotros lo vemos, debería ser así para todo el mundo y en todo momento, nunca podrían cambiar ….. pero lo que nos gusta a nosotros no les gusta a los demás; vemos como los amigos se convierten en enemigos y viceversa. ¿Por qué ocurre esto?
Para explicarlo Buda nos dio enseñanzas sobre la vacuidad.

“Todos los fenómenos son como sueños, como ilusiones”

La vacuidad es la forma en que los fenómenos  existen en realidad, que es contraria al modo en que los percibimos. De manera natural pensamos que los objetos que vemos a nuestro alrededor, como las mesas, las sillas, las casas, etc, son reales porque creemos que existen exactamente del modo en que aparecen. No obstante, la manera en que nuestros sentidos perciben los fenómenos es engañosa y contraria por completo al modo en que existen en realidad. Los objetos parecen existir por su propio lado, sin depender de nuestra mente. Parecen estar “fuera”, mientras que nuestra mente parece estar “dentro”. No creemos que la mente participe en modo alguno en su proceso de existencia. Creemos que todos los fenómenos tienen existencia independiente, existencia verdadera o existencia inherente.
Buda dijo que todos los fenómenos no son más que meras apariencias mentales que dependen por completo de las mentes que los perciben.

Sabiduría de la vacuidad

¿Qué diferencia hay entre vacío y vacuidad? En el budismo, la vacuidad entraña un gran significado. Es la verdadera naturaleza de los fenómenos y es un objeto muy profundo y de gran transcendencia. Si comprendemos de manera directa la vacuidad, alcanzaremos la liberación permanente de todos los sufrimientos de esta vida y de las innumerables vidas futuras; no hay nada con mayor sentido. Por lo tanto, la vacuidad es un objeto que encierra un gran significado; en cambio, un vacío es mero vacío y no tiene especial relevancia. Hay un vacío de existencia inherente, pero no una vacuidad de la existencia inherente porque la existencia inherente no existe.

“El conocimiento de la vacuidad es superior

a todo otro conocimiento,

el maestro que enseña la vacuidad sin errores

es superior a todo otro maestro

y la realización de la vacuidad

es la esencia misma del Budadharma”

Si no deseamos tener problemas y sufrimientos, debemos comprender la vacuidad, la ausencia de la entidad propia de las personas y de los fenómenos.

Hemos de saber que desde tiempo sin principio hemos identificado el yo de manera equívoca. Creemos que el yo que normalmente vemos es nuestro yo. Esta creencia es ignorancia porque el yo que normalmente vemos no existe. Debido a esta ignorancia generamos y experimentamos diversas clases de apariencias equivocas y, por ello, experimentamos sufrimientos y problemas de todo tipo a modo de alucinaciones a lo largo de esta vida, y de vida en vida, sin cesar.

Maestra

Elisa Valero

Elisa Valero

Maestra residente

Horario

21 de enero

  • Curso de 10:30 a 13:30h
    • 1ª parte: 10:30 a 12h
    • 2ª parte: 12:30 a 13:30h
  • Descanso de 12 a 12:30h

Precios

  • Curso completo 15€
  • Precio por sesión:
    • 1ª parte 9€
    • 2ª parte 7€

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comillasCuando la turbulencia de las distracciones disminuye y nuestra mente se calma, surge de forma natural en nuestro interior un sentimiento profundo de felicidad y satisfacción que nos ayuda a hacer frente al ajetreo y las dificultades de la vida diaria.

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